{"id":20,"date":"2011-12-17T12:22:51","date_gmt":"2011-12-17T12:22:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/?p=20"},"modified":"2012-10-29T08:53:57","modified_gmt":"2012-10-29T08:53:57","slug":"cruzando-los-dedos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/?p=20","title":{"rendered":"Cruzando los dedos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u2500 Relate usted se\u00f1orita, relate y siga relatando \u2014dijo mir\u00e1ndome desde arriba\u2014, pero he de decirle que no ser\u00e9 yo qui\u00e9n corrija su examen. Lo he dejado bien claro antes de empezar, la cara de un folio, no m\u00e1s. Son diez preguntas cortas, se contestan con dos l\u00edneas, no se extiendan; si se sabe, se sabe y punto. Nada de filigranas, nada de paja; la paja para los pesebres. \u00bfEs usted pariente de Calleja?, no \u00bfverdad? Pues deje de escribir y entr\u00e9gueme ya la hoja. Para un suspenso, con esto ya es suficiente.<br \/>\nSolt\u00e9 el bol\u00edgrafo al instante y levant\u00e9 el rostro, mi flequillo se ech\u00f3 a un lado y con esa expresi\u00f3n insolente que guardo para ocasiones especiales, me atrev\u00ed a decir: No pienso entregarle nada, esto es algo personal, el examen lo har\u00e9 en septiembre, como otros a\u00f1os.<br \/>\nEl tiempo ha pasado desde aquel incidente y todav\u00eda recuerdo con nitidez la cara de aquel profesor y la de C\u00e9sar, compa\u00f1ero y aspirante a novio formal que estaba sentado en la mesa de al lado y que me oy\u00f3 sorprendido y rendido, ante mi espont\u00e1nea osad\u00eda.<br \/>\nRecog\u00ed la carta convertida en cuerpo del delito, la introduje en mi carpeta y sal\u00ed del aula sin decir nada m\u00e1s.<br \/>\nSemanas despu\u00e9s, C\u00e9sar todav\u00eda segu\u00eda atosig\u00e1ndome con la misma canci\u00f3n:<br \/>\n-Ens\u00e9\u00f1amela, venga\u2026<br \/>\n-No hay nada que ense\u00f1ar.<br \/>\n-Prom\u00e9temelo.<br \/>\n-\u00bfOtra vez? \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s quieres que te prometa?<br \/>\n-Ya lo sabes\u2026<br \/>\n-Te he dicho mil veces que no s\u00e9 donde est\u00e1. Creo que la romp\u00ed o la perd\u00ed, no me acuerdo, era una tonter\u00eda sin importancia.<br \/>\nY tras pronunciar la palabra im-por-tan-cia me solt\u00e9 de su cintura, escond\u00ed la mano en el bolsillo de mis tejanos y cruc\u00e9 los dedos para desbaratar la mentira.\u00a0 Si algo odiaba de C\u00e9sar, era la machacona costumbre de insistir hasta conseguir la respuesta que deseaba, as\u00ed que por no o\u00edrle m\u00e1s dije:<br \/>\n-Te lo prometo.<br \/>\n-\u00a1J\u00faramelo!, \u2014solt\u00f3 \u00e9l animado por lo f\u00e1cil que hab\u00eda sido esta vez el compromiso.<br \/>\nY apretando con m\u00e1s fuerza el entrelazado de dedos sonriendo zalamera, dije: te lo juro; de veras que no lo s\u00e9. Le bes\u00e9 en la mejilla y di por finalizada la conversaci\u00f3n.<br \/>\nTanta insistencia de su parte por una simple chiquillada fanfarrona de estudiante, me hizo sospechar que quiz\u00e1 intu\u00eda algo.<br \/>\nHay hechos que no pueden burlarse y mis dedos, acostumbrados s\u00f3lo a deshacer en silencio mis peque\u00f1as mentiras, nada pudieron hacer, dos d\u00edas antes de aquel examen,\u00a0 por concederme la suerte que les rogu\u00e9 con fuerza, al despegar la solapa del sobre. \u00c9ste, conten\u00eda un informe entregado en la farmacia\u00a0 y en \u00e9l me dec\u00eda con claridad, que si en siete meses nada lo imped\u00eda, conocer\u00eda al inesperado heredero que se hab\u00eda instalado en m\u00ed. Destens\u00e9 los dedos eternamente c\u00f3mplices de mi mano izquierda tras la noticia y quedaron como muertos, entristecidos e in\u00fatiles ante la imposibilidad de remediar lo que se me manifest\u00f3 como la mayor de las hecatombes.<br \/>\nS\u00f3lo mis manos y yo, deb\u00edamos saberlo.<br \/>\nMi familia, pocos d\u00edas m\u00e1s tarde, ante la persistente y repentina insistencia que yo manifestaba en viajar a Londres durante las vacaciones, aceptaron al fin y me dieron su benepl\u00e1cito, con la condici\u00f3n de que la aventura que me propon\u00eda realizar sola, sirviera para perfeccionar mi precario ingl\u00e9s y de paso conocer lo que era ganarse la vida sin ayuda paterna durante los meses de verano.<br \/>\nTras la barra de una hamburgueser\u00eda situada en un peque\u00f1o local del Soho londinense comenc\u00e9 a trabajar acompa\u00f1ada perpetuamente por un recalcitrante y vomitivo olor a curry, mostaza y tomate rancio.<br \/>\nUna semana despu\u00e9s de mi llegada a la ciudad inglesa, tiritando asustada traspas\u00e9 la puerta del West London Center y canje\u00e9 en menos de tres horas, todos mis ahorros de los \u00faltimos a\u00f1os por la detenci\u00f3n de aquella irresponsabilidad, de la que jam\u00e1s acus\u00e9 a nadie que no fuera yo misma.<br \/>\nVolv\u00ed en septiembre con la lecci\u00f3n aprendida, un buen acento ingl\u00e9s y con una sensaci\u00f3n indescriptible de melancol\u00eda que me hac\u00eda buscar la carencia voluntaria de cualquier compa\u00f1\u00eda.<br \/>\nSin embargo, la carta a mi vuelta, segu\u00eda siendo motivo de curiosidad por parte de\u00a0 C\u00e9sar, tanto, que lleg\u00f3 a convertirse en un reiterativo chascarrillo, del que me costaba huir.<br \/>\n\u2014 \u00bfQu\u00e9 dec\u00eda la carta? \u2014preguntaba C\u00e9sar, cuando quer\u00eda irritarme de manera jocosa.<br \/>\n\u2014 \u00a1Pero mira que eres pelma, chico!\u00a0 \u2014contestaba yo hastiada\u2014 \u00a1Ni s\u00e9 donde acab\u00f3 el dichoso papel!<br \/>\nClaro que sab\u00eda donde estaba la carta, \u00bfno lo iba a saber? Me acompa\u00f1\u00f3 a Londres y, a la vuelta, yo misma la escond\u00ed, entre el paisaje invernal de febrero y marzo, en un calendario que hasta el momento tuve enganchado detr\u00e1s de la puerta de mi cuarto y que me advert\u00eda fielmente\u00a0 de los meses de aquel a\u00f1o.<br \/>\nMi nombre es Graciela y en la actualidad aunque soy una seria abogada que busca demostrar la evidencia litigando cuantos pleitos\u00a0 laborales recalan en mis manos,\u00a0 debo confesar que miento a menudo; que miento en mi vida personal y que siempre he adornado las verdades hasta convertirlas en fant\u00e1sticos cuentos chinos, arropados eternamente por la complicidad de mis manos. Sin embargo no espero castigo alguno, ni pienso arrepentirme de mis embustes.<br \/>\nHoy he quedado con C\u00e9sar, seguimos vi\u00e9ndonos de vez en cuando, pues nuestra amistad siempre fue inquebrantable. Seguro que tras el saludo sonreir\u00e1 y me saldr\u00e1 con la eterna cantinela:<br \/>\n\u2014 \u00bfNo me digas que ya has encontrado la carta y me la vas a ense\u00f1ar?\u2014 preguntar\u00e1, como si no hubiera pasado el tiempo.<br \/>\nPero ahora, esta vez, yo no arrugar\u00e9 el ce\u00f1o, ni le dar\u00e9 un cari\u00f1oso empuj\u00f3n demostrando mi eterno fastidio por la pregunta, ni cruzar\u00e9 los dedos instintivamente tras mi espalda.<br \/>\nVeinte a\u00f1os despu\u00e9s de aquel incidente creo que ha llegado el momento.<br \/>\nEl \u00edndice y el dedo coraz\u00f3n cansados ya de se\u00f1alarme, se han dado por vencidos al no encontrar aparentemente en m\u00ed, ning\u00fan sentimiento de culpa.<br \/>\nSer\u00e1 por eso quiz\u00e1 que un extra\u00f1o impulso me ha llevado esta ma\u00f1ana a buscar el papel que guard\u00e9 en aquel callado almanaque, y una vez en mis manos, la hoja se ha desprendido de noviembre anunciando la llegada de un invierno ya caduco. Sin leerla ni mirarla apenas, la he guardado en el bolsillo de mi nueva chaqueta y con ella me dirijo al encuentro de C\u00e9sar en la cafeter\u00eda del hotel Convenci\u00f3n, y en la acera de enfrente mientras cruzo la calle O\u00b4Donell, lo diviso tras los cristales esbozando su eterna sonrisa al verme y en ese preciso instante, cuando su mirada se encuentra con la m\u00eda, libero la pena del bolsillo y la rompo en dos mitades.<br \/>\nMis dedos aliados ahora con el viento, empuja los trozos a ninguna parte y yo los veo empeque\u00f1ecerse hasta desaparecer ante nuestros ojos para alejarse completa y definitivamente, de mi vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2500 Relate usted se\u00f1orita, relate y siga relatando \u2014dijo mir\u00e1ndome desde arriba\u2014, pero he de decirle que no ser\u00e9 yo qui\u00e9n corrija su examen. Lo he dejado bien claro antes de empezar, la cara de un folio, no m\u00e1s. 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