{"id":236,"date":"2012-05-24T07:15:55","date_gmt":"2012-05-24T07:15:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/?p=236"},"modified":"2012-10-29T17:33:04","modified_gmt":"2012-10-29T17:33:04","slug":"los-piratas-no-llevan-flores-cuento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/?p=236","title":{"rendered":"Los piratas no llevan flores"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/?attachment_id=318\" rel=\"attachment wp-att-318\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-318\" title=\"DSCN7577\" src=\"http:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/DSCN7577-150x150.jpg\" alt=\"casita cuento\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>\u00a0El delicado olor a hierba fresca reci\u00e9n ali\u00f1ada de lluvia se colaba por el resquicio del ventanal y la peque\u00f1a Valeria, comenz\u00f3 a llorar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Valeria Llopis era una chiquilla de siete a\u00f1os. Su mirada\u00a0 vivaracha\u00a0 e inquieta,\u00a0 a veces desaparec\u00eda tras un flequillo demasiado largo y alisado, que dejaba bien ocultas unas cejas poco pobladas. El resto de la melena cortada a taz\u00f3n, acababa de enmarcarle el rostro y jam\u00e1s hab\u00eda entre sus cabellos casta\u00f1os ni rastro de diademas, horquillas, adornos o aderezos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Viv\u00eda con sus padres y su hermana en una peque\u00f1a villa costera llamada Verdiblanco de los Pontos en la que destacaban sus casas encaladas de blanco, salpicadas de puertas y \u00a0postigos verdes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su familia estaba compuesta por el padre, un hombre cari\u00f1oso, afable y sereno. Se ganaba la vida como encargado de envasado y distribuci\u00f3n de una f\u00e1brica de aceite de oliva. La madre era tierna y a la vez inflexible en la educaci\u00f3n de sus hijas, llevaba la casa con disposici\u00f3n y ayudaba a la econom\u00eda familiar, montando en sus ratos libres, peque\u00f1as piezas de bisuter\u00eda por encargo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trinidad, la hija mayor, era una adolescente tranquila. Pasaba las horas muertas escribiendo interminables cartas a una amiga veraneante a la que ve\u00eda de a\u00f1o en a\u00f1o. Era coqueta\u00a0 y gustaba de recogerse el cabello en una sola coleta lateral, que adornaba a menudo con un lazo conjuntado con camisetas en verano y jers\u00e9is en invierno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cinco a\u00f1os de diferencia entre ellas, eran suficientes para divertirse con sus propios amigos y rara vez los compart\u00edan a no ser, por imperativo materno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La benevolencia del clima en Verdiblanco, se ve\u00eda alterado en oto\u00f1o por unas lluvias desplomadas de golpe que vaciaban las nubes y dejaban profundos e irregulares charcos. Valeria y sus amigos disfrutaban de las peque\u00f1as pocillas, pues, a principio de los setenta, todav\u00eda muchas calles del pueblo segu\u00edan sin asfaltar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor parte de los d\u00edas oto\u00f1ales, Valeria emprend\u00eda el camino de la escuela con unas botas de agua color granate que casi le rozaban las rodillas, d\u00e1ndole el aspecto, de una espigada Pulgarcita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Saltar entre los charcos, salpicarse; hacer navegar en las estrechas ci\u00e9nagas peque\u00f1os veleros fabricados con vainas de algarrobo; construir fr\u00e1giles presas con piedrecillas y ramas de los \u00e1rboles. Risas, gritos y alboroto infantil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las primeras lluvias del a\u00f1o eran acogidas por los peque\u00f1os con el mayor de los gozos, como un juguete a \u00a0punto de estrenar cada temporada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El veintis\u00e9is de septiembre a las cinco y media de la tarde comenzaron las primeras gotas, y los chiquillos corrieron a enfundarse el calzado de goma con el que explorar nuevos charcos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Valeria abri\u00f3 impetuosa el mueble de los zapatos y sac\u00f3 sus botas granates con una sola mano, mientras con la otra sujetaba un buen bocadillo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De regreso a casa al anochecer, sudorosa, embarrada y feliz, las botas de Valeria parec\u00edan haber encogido y los dedos de la ni\u00f1a mostraban un color rosado propio de la presi\u00f3n a la que hab\u00edan estado sometidos durante toda la tarde.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su madre repar\u00f3 enseguida, pues la ni\u00f1a se frotaba disimuladamente los dedos del pie derecho en la pata de la mesa, mientras cenaban.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Valeria, \u00bfqu\u00e9 te pasa en el\u00a0 pie? \u2014pregunt\u00f3 su madre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Nada \u2014contest\u00f3 evitando su mirada, mientras introduc\u00eda un trocito de pan en la yema de un huevo frito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poca picard\u00eda la de Valeria que consigui\u00f3 en menos de una respiraci\u00f3n, que su madre se levantara de la silla y le observara atentamente el pie para constatar, sin equivocaci\u00f3n, que las botas se le hab\u00edan quedado peque\u00f1as, dado el gran estir\u00f3n de la ni\u00f1a en el \u00faltimo a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Ma\u00f1ana, si sigue lloviendo, te pondr\u00e1 las de Trini \u2014le dijo\u2014, hay que aprovecharlas ahora que a ella tambi\u00e9n se le han quedado estrechas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00bfLas botas de Trini?\u2014 respondi\u00f3 como si no diera cr\u00e9dito a lo que acababa de o\u00edr.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Claro, nena, qu\u00e9 suerte tienes de poder utilizarlas t\u00fa, son preciosas, ya lo sabes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en aquel preciso momento, Valeria, se marchit\u00f3 de golpe, como una de esas florecillas ef\u00edmeras que decoraban las botas de su hermana: pimpollos de todos los colores, ramas y hojas verdes, filigranas, dibujos chinescos y dem\u00e1s adornos vegetales se congregaban en aquel calzado de goma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 No quiero las botas feas de Trini \u2014murmur\u00f3 moh\u00edna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00bfFeas?, si son preciosas \u2014repiti\u00f3 otra vez, como si no tuviera otro argumento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 A m\u00ed no me gustan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00bfC\u00f3mo que no te gustan?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cAprovechar\u201d, \u201cTrini\u201d, \u201cgustar\u201d. Tres palabras unidas, que a Valeria le erizaban el vello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Yo quiero unas negras \u2014 solt\u00f3 a media voz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00bfNegras de pocero?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 No, de pocero no, mam\u00e1 \u2014respondi\u00f3 sin saber muy bien qu\u00e9 era un pocero\u2014. Negras de Pirata.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trag\u00f3 deprisa y continu\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Est\u00e1n en la tienda del Sr.Anibal, en el escaparate; son negras y tienen unos redondeles blancos. Las he visto de cerca aplastando la nariz en el cristal y \u00bfsabes que he visto mam\u00e1? \u00bfSabes? \u2014Repiti\u00f3\u2014, que no son lunares, no, son: calaveras peque\u00f1itas. \u00a1S\u00ed! \u2014Dijo abriendo exageradamente los ojos, como si revelara la mejor de las noticias\u2014 \u00a1Calaveras, mam\u00e1!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Viendo la cara estupefacta de su madre, insisti\u00f3 inocente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Mam\u00e1, no te preocupes que no asustan, son peque\u00f1itas y parece que se r\u00eden; ya ver\u00e1s que cara pondr\u00e1 el chulito de Mois\u00e9s, siempre quiere ser el jefe de los piratas en las guerras de los charcos en el callej\u00f3n de las tapias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tal Mois\u00e9s de once a\u00f1os, cubr\u00eda su ojo izquierdo con un parche, a la espera de que el derecho espabilara de lo que era en llamarse: un ojo vago.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Vamos, Valeria \u2014respondi\u00f3 la madre disimulando una sonrisa, pensando en el chaval \u2014no seas tan caprichosa. Te he dicho cientos de veces \u2014enfatiz\u00f3\u2014 que tienes suerte de que tu hermana no destroce tanto como t\u00fa y puedas aprovechas sus ropas, dif\u00edcil ser\u00eda si fuera al rev\u00e9s, \u2014dijo zanjando la conversaci\u00f3n, mientras le retiraba el flequillo de los ojos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la noche la peque\u00f1a, no consegu\u00eda conciliar un sue\u00f1o tranquilo. La inquietud le hac\u00eda sacudir fuertemente las piernas. Daba vueltas en la cama, imaginaba voces, risas infantiles, empujones y patadas invisibles que la sacaba de sus charcos mientras ella, arrastraba unas botas enormes y floreadas que le desfiguraban el alma de corsaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Patas de palo con maderas muertas que reverdecen llen\u00e1ndose de hojas en sus delgadas piernas, y garfios de hierro que la persiguen entre carcajadas infantiles. Gotas de sudor, verg\u00fcenza salada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ma\u00f1ana lleg\u00f3, y las botas multicolores la esperaban, exaltadas de primavera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00a1Mam\u00e1, ven!, \u2014grit\u00f3 excitada e impaciente, mientras se apartaba el flequillo de los ojos humedecidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La madre, lo intent\u00f3 de todas las maneras posibles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Echa, el pie para atr\u00e1s Valeria; el tal\u00f3n Valeria, eso, as\u00ed, un poco m\u00e1s. \u00a0No, pues es verdad no te entran, la goma te roza la punta \u2014dijo aplastando la bota y el dedo gordo a la vez\u2014 \u00a1C\u00f3mo has crecido Valeria! \u00a0Qu\u00e9 l\u00e1stima de botas. Se te han quedado peque\u00f1as. Con lo nuevas que est\u00e1n\u2026 y lo preciosas que son.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Botas negras para ni\u00f1as filibusteras que ya no lloran y calaveras c\u00f3mplices que sonr\u00eden mientras saltan y guerrean, entre barcos bucaneros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0El delicado olor a hierba fresca reci\u00e9n ali\u00f1ada de lluvia se colaba por el resquicio del ventanal y la peque\u00f1a Valeria, comenz\u00f3 a llorar. Valeria Llopis era una chiquilla de siete a\u00f1os. Su mirada\u00a0 vivaracha\u00a0 e inquieta,\u00a0 a veces desaparec\u00eda tras un flequillo demasiado largo y alisado, que dejaba bien ocultas unas cejas poco pobladas. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-236","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-otros-relatos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/236","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=236"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/236\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":331,"href":"https:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/236\/revisions\/331"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=236"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=236"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=236"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}