{"id":71,"date":"2012-01-08T18:50:17","date_gmt":"2012-01-08T18:50:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/?p=71"},"modified":"2012-10-29T08:53:03","modified_gmt":"2012-10-29T08:53:03","slug":"a-pierna-suelta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/?p=71","title":{"rendered":"A pierna suelta."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">En el silencio pegajoso de una noche calurosa de agosto, Emma descansaba pl\u00e1cidamente fantaseando en sue\u00f1os divertida, pues una sonrisa p\u00edcara se perfilaba en su bello rostro durmiente. Vestida s\u00f3lo por un liviano camis\u00f3n rosado, la mujer, de complexi\u00f3n peque\u00f1a, ocupaba casi sin moverse, una estrecha porci\u00f3n del colch\u00f3n, ya que ten\u00eda por costumbre arrimarse al borde de la cama y dejar una pierna fuera, destapada, suspendida en el aire incluso en invierno. Al lado su marido, se revolv\u00eda inquieto ocupando cada cinco minutos la tercera parte libre del lecho, pues por turnos, buscaba el frescor de la porci\u00f3n desaprovechada, para volver a ella una vez templada la que acababa de acaparar. El calor era insoportable y maldec\u00eda al despertador, como si fuera el reloj el \u00fanico culpable de las escasas horas que faltaban para levantarse sin \u00a0haber pegado ojo. Mientras tanto Emma, segu\u00eda so\u00f1ando y emitiendo peque\u00f1os ruiditos dif\u00edciles de describir pero a todas luces, placenteros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por si no fuera suficiente el insufrible calor que al hombre le imped\u00eda conciliar el sue\u00f1o, surgi\u00f3 de repente en la oscuridad de la habitaci\u00f3n, el zumbido inconfundible y cargante del aleteo que produce el vuelo rasante de un mosquito y el chiflido se mezcl\u00f3 sin m\u00e1s, con el suave silbido satisfecho de su compa\u00f1era<em>. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><strong><em>\u2014\u201cA buen seguro que es una hembra \u2014<\/em><\/strong>pens\u00f3 el hombre<strong><em>\u2014 nadie como ellas chupan mejor la sangre y no lo digo yo, no; que as\u00ed es\u201d. <\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Decidi\u00f3 serenamente, que permanecer\u00eda quieto un momento, se tap\u00f3 la cabeza con la s\u00e1bana y se dispuso a darle al bicho una oportunidad, un minuto de tregua para que desapareciera y huyera por donde hab\u00eda entrado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2014 \u201c<em>Ve a<\/em><\/strong><em> <strong>buscar tu alimento a otro sitio, alima\u00f1a, todas las ventanas estar\u00e1n abiertas, puedes elegir, no acabes de fastidiarme la noche, \u00a1joder!\u201d, \u2014<\/strong><\/em>mir\u00f3 a su izquierda y continu\u00f3\u2014<strong><em> \u201cIncluso podr\u00edas picarle a ella, la sangre de<\/em> <em>Emma no estar\u00e1 mal, la tendr\u00e1 de horchata, m\u00edrala, siempre tranquila, no se altera por nada, \u00a1vive feliz de la vida, sin trabajar, sin obedecer! \u00a1Ah\u00ed est\u00e1! durmiendo a pierna suelta \u00a1Vete a por ella! \u00a1A por ella!\u00a0 Que se despierte y deje de<\/em><\/strong><em> <strong>hacer ese ruido tan molesto que no soporto\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ajena a todos los seres que la rodeaban, Emma segu\u00eda durmiendo y \u00e9l, farfullando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>\u2014\u201c\u00a1Dios!, se ha metido la sanguijuela entre las s\u00e1banas. Se est\u00e1 acercando, oigo el zumbido cada vez m\u00e1s pr\u00f3ximo, se ha parado en mi oreja. \u00a1Quieto!, no te muevas y sac\u00fadele con fuerza, apl\u00e1stala, m\u00e1tala, elim\u00ednala \u00a0y \u00a1du\u00e9rmete, du\u00e9rmete!\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ruido de carne blanda abofeteada, despert\u00f3 a la mujer ligeramente y entreabri\u00f3 los ojos inquisidora y aturdida, mas no vio nada raro y nada sali\u00f3 de los gruesos labios de \u00e9l. Un segundo despu\u00e9s ya estaba profundamente dormida de nuevo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El insomne furioso se mir\u00f3 la palma de la mano y comprob\u00f3 para su desgracia, que no hab\u00eda ni rastro del mosquito machacado, sin embargo su abultada mejilla ard\u00eda doblemente a consecuencia del calor y la guantada. Dirigi\u00f3 una mirada de odio a su mujer inalterada y mene\u00f3 la cabeza en se\u00f1al de cr\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>\u2014\u201cQu\u00e9 facilidad tiene esta t\u00eda para dormir. Como se nota que no tiene preocupaciones. As\u00ed tambi\u00e9n dormir\u00eda yo, no te fastidia, y encima la puta mosquita no deja de joderme.\u00a0 <\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Voy a encender la luz, a ver si se despierta \u00e9sta, \u2014<\/em><\/strong>dijo mir\u00e1ndola a ella\u2014,<strong><em> que se aguante, ya ha dormido bastante\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El individuo encendi\u00f3 el flexo de su mesita de noche y lo fue dirigiendo por las paredes despacio, escudri\u00f1ando cent\u00edmetro a cent\u00edmetro los muros encalados del dormitorio, cuando la luz ilumin\u00f3 directamente la cara de Emma, \u00e9sta se despabil\u00f3, \u00bfQu\u00e9 es lo que pasa?, pregunt\u00f3 cansinamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 <strong><em>\u00bfT\u00fa que crees?<\/em><\/strong>\u00a0 \u2014contest\u00f3 \u00e9l con cara de pocos amigos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mujer no cre\u00eda nada. Hac\u00eda mucho que s\u00f3lo cre\u00eda en lo que so\u00f1aba, gir\u00f3 sobre si misma hastiada, clav\u00f3 la nariz en la almohada y cambi\u00f3 de pierna<strong>, v<\/strong>olviendo a quedar \u00e9sta liberada, suspendida en el aire.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2014<em> \u201cNo, no contestes no, qu\u00e9 te importa a ti que me acribillen a picotazos. Qu\u00e9 m\u00e1s te da que otros tambi\u00e9n se alimenten \u00a0a mi costa. \u00a0A ti nadie te hiere, ni los mosquitos, ni los bancos, ni los jefes\u2026qu\u00e9 sabr\u00e1s t\u00fa lo que es que te piquen todos los d\u00edas\u201d. <\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y sin m\u00e1s respuesta que la de su rencor, apag\u00f3 la luz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cinco minutos m\u00e1s tarde, cuando el sue\u00f1o parec\u00eda que iba \u00a0apaciguando el malestar del hombre, el zumbido insidioso estall\u00f3 de nuevo y movido como por un resorte, se incorpor\u00f3 en el borde de la cama observando a diestra y siniestra. Ojos avizor, y o\u00eddos <em>desplegados<\/em> de para en par. Doblemente al acecho como un cazador furtivo. Encendi\u00f3 de nuevo la habitaci\u00f3n y torpemente se empin\u00f3 sobre el colch\u00f3n cual coloso enardecido con la vista fija en el techo. La corpulencia del hombre hundi\u00f3 el somier y la mujer rod\u00f3 hacia el centro de la cama hasta chocar con sus pies. Lenta de reflejos como es lo natural en alguien somnoliento y sin darle tiempo a reaccionar para apartarse, el hombre le pis\u00f3 el abdomen sin cuidado y ella gimi\u00f3 dolorida<strong><em>.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u201c<strong><em>Si qu\u00e9jate encima, como a ti no te muerden\u2026\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Emma no dijo nada m\u00e1s, suspir\u00f3 y volvi\u00f3 a la misma posici\u00f3n supina. \u00c9l la mir\u00f3 arrogante y descendi\u00f3 con ademanes de perdonavidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014<strong>\u201c<em>Anda, anda, luego dir\u00e1s que no tengo miramiento alguno. Aprovechar\u00e9 ahora que est\u00e1s boca abajo, y acabar\u00e9 con todos de una vez\u201d<\/em><\/strong><em>. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se levant\u00f3 y fue derecho al armario de la cocina para sacar de entre los utensilios de limpieza, un frasco de veneno en aerosol que eliminaba alima\u00f1as caseras y volvi\u00f3 al lugar donde se entablaba la agitada y muda batalla. Vaci\u00f3 el contenido del bote disparando enloquecido en cada rinc\u00f3n de la habitaci\u00f3n, sin dejar ni una sola esquina a falta de vaporizar. La mujer aturdida por el ajetreo y los efluvios t\u00f3xicos levant\u00f3 la cabeza para tomar aire a la vez que tos\u00eda compulsivamente agarr\u00e1ndose la garganta y mir\u00e1ndole con ojos piadosos balbuci\u00f3 con un hilillo de voz: \u201cla alergia mi amor, acu\u00e9rdate de mi alergia\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9l no contest\u00f3 pero dejo de apretar el dispensador del frasco de metal<strong>. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2014\u201c<em>Mira que tienes ganas de quejarte, pero si no has podido tragar nada, claro&#8230; como a ti no te pican\u2026\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dej\u00f3 el bote en el suelo y apagando la luz, se tumb\u00f3 de nuevo con la mirada fija, dirigida hacia el techo.<strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apenas acababa de acomodarse con los brazos estirados, cuando percibi\u00f3 grandes habones urticantes que comenzaban a brotar entre sus dedos, en la pierna, en el p\u00e1rpado derecho y en otras partes de su cuerpo. El energ\u00fameno, comenz\u00f3 a rascarse fren\u00e9tico, ido, con tanta fuerza insist\u00eda que se despellej\u00f3 los dedos y la sangre apareci\u00f3 caliente, viscosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014<strong><em>\u201cJusto lo que necesitaba\u201d<\/em><\/strong> \u00a0\u2014sonri\u00f3 enajenado\u2014 y enarbolando la mano pegajosa a una inexistente mosquita abatida y oculta tras \u00a0la cortina, empez\u00f3 a dar vueltas alrededor de la cama descalzo, chillando como un loco preso de un desvar\u00edo at\u00e1vico<em>. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014<strong>\u201c\u00a1Venga, vamos!, comed directamente de mi mano, \u00a1Venid si os atrev\u00e9is! \u00a1Malditas!, \u00a1me vais a volver loco! Aqu\u00ed os espero. \u00a1Venga, venga!\u201d<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y sent\u00e1ndose en el borde de la cama a la altura de la cabecera, aplast\u00f3 la testuz de la pobre Emma sobre la almohada, \u00e9sta medio intoxicada por el veneno volatilizado, sin fuerzas para revolverse contra las nalgas de su orondo esposo y \u00a0asustada, agit\u00f3 la extremidad que ten\u00eda al aire en un \u00faltimo esfuerzo por girarse y aspirar algo de ox\u00edgeno, emiti\u00f3 un peque\u00f1o susurro que a \u00e9l ni le inmut\u00f3 y con la mirada fija en la pierna desnuda de su mujer sigui\u00f3 aplastando la cabeza de la pobre infeliz semienterrada \u00a0en la almohada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014<strong>\u201c\u00a1Eso, eso!, t\u00fa sigue durmiendo \u00a1Ronca feliz! eso, \u00a1a pierna suelta, mosquita muerta! \u00a1A pierna suelta! mientras a m\u00ed, todos, \u00a1todos! poco a poco, me vais chupando la sangre\u201d.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el silencio pegajoso de una noche calurosa de agosto, Emma descansaba pl\u00e1cidamente fantaseando en sue\u00f1os divertida, pues una sonrisa p\u00edcara se perfilaba en su bello rostro durmiente. Vestida s\u00f3lo por un liviano camis\u00f3n rosado, la mujer, de complexi\u00f3n peque\u00f1a, ocupaba casi sin moverse, una estrecha porci\u00f3n del colch\u00f3n, ya que ten\u00eda por costumbre arrimarse [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-71","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-otros-relatos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/71","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=71"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/71\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":74,"href":"https:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/71\/revisions\/74"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=71"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=71"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=71"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}