{"id":82,"date":"2012-01-08T19:57:40","date_gmt":"2012-01-08T19:57:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/?p=82"},"modified":"2012-10-29T08:52:03","modified_gmt":"2012-10-29T08:52:03","slug":"lagrimas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/?p=82","title":{"rendered":"L\u00e1grimas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/?attachment_id=124\" rel=\"attachment wp-att-124\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-124\" title=\"Alambrada 3IMG_1978\" src=\"http:\/\/www.palabrasenvueltas.es\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/Alambrada-3IMG_1978-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>\u2014D\u00e9jate llevar y vente conmigo, escap\u00e9monos juntos\u2014le dijo\u2014 No te lo pienses tanto, eres mi emperatriz, mi reina. Sabes que te proteger\u00e9. Yo cuidar\u00e9 de ti. Nunca dejar\u00e9 que te pase nada. Todo lo hago por nosotros. Si no me acompa\u00f1as desaparecer\u00e9. De qu\u00e9 me valdr\u00e1n tantos a\u00f1os de esfuerzo, tantos d\u00edas y tantas noches de estudio, tantas pr\u00e1cticas lejos de tu lado. \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 de m\u00ed si me dejas? Acomp\u00e1\u00f1ame, Diana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y a Diana, a la que siempre se le entornaban los ojos agradecida cuando se sent\u00eda tan necesaria, se le nubl\u00f3 la vista del todo y sin escuchar a nadie m\u00e1s, se cas\u00f3 con \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi amiga Diana me ha llamado de nuevo para desahogarse, dice que ha ido por tercera vez en dos semanas a la consulta de su doctor, hoy el malestar era un repentino e insoportable dolor en el pecho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El m\u00e9dico la ha hecho pasar despu\u00e9s del \u00faltimo de los pacientes que aguardaban tranquilos o inquietos en la sala de espera. Ella no ha pedido hora con antelaci\u00f3n y su aspecto no reviste urgencia, adem\u00e1s es una de las habituales del viejo ambulatorio, por eso su permanencia mansa en el tercer asiento naranja de una fila de cuatro sillas unidas por las patas, \u00a0ha durado m\u00e1s de dos horas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El facultativo que va a atenderla es un hombre de escasa estatura al que la bata blanca le rebasa las rodillas, \u00e9stas se imaginan debajo de un pantal\u00f3n oscuro demasiado largo que se le arruga por encima de las dos borlas de cuero que adornan unos zapatos granates. Su aspecto a simple vista es algo c\u00f3mico, de payaso de circo, de esos que, tras un aullido de aparente dolor\u00a0 comienzan a soltar l\u00e1grimas vivas desde sus ojos como si existiera tras ellos una fuente cristalina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Diana pasa a la consulta cabizbaja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9l la ha auscultado en silencio, ella ha dado un respingo al fr\u00edo contacto del fonendoscopio. Despu\u00e9s le ha tomado el pulso y la tensi\u00f3n. Le ordena abrir la boca y sacar la lengua. \u00c9l, en un acto reflejo humedece sus labios a la vista de la piel h\u00fameda y sonrosada como una fiera que se relame ante su presa. Ella, baja la mirada. La sangre del m\u00e9dico y la paciente durante la exploraci\u00f3n, empuja con furia sus respectivas arterias. No hay nada m\u00e1s que observar, el reconocimiento ha acabado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hombre lleva la bata firmada en hilo rojo al lado del coraz\u00f3n. Despu\u00e9s se sientan los dos, cada uno en un extremo opuesto de la mesa. \u00c9l en un sill\u00f3n amplio, c\u00f3modo, grueso en piel y ella paciente callada, en una silla de madera y acero inoxidable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Serio, por la gravedad que reviste la enfermedad y con una amabilidad sospechosa comienza a decirle, que no se preocupe por nada, que se le pasar\u00e1 pronto, que es un malestar colateral de la ansiedad, que tiene anotado en su historial que ya le ha ocurrido otras veces, que solo son brotes no contagiosos, que ya deber\u00eda saberlo, que se tranquilice y que siga acudiendo cada semana a su dispensario para que \u00e9l pueda observarla y no se agrave la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Compasivo y paternalista, le ha extendido la receta habitual pero esta vez \u00e9l se la \u00a0lee en alto y muy despacio, remarcando las palabras que Diana ha o\u00eddo tantas veces, el tratamiento no es nuevo, pero ella se resiste a llevarlo a cabo y el doctor comienza a impacientarse, pues si hay algo que odia es que esta enferma no le obedezca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>1-Prohibido coger amapolas y caracoles en el campo reci\u00e9n llovido, \u00a0por el bien de su espalda doblegada. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>2-Que no escuche el sonido agudo del Bel Canto, por el bien de lo que \u00e9l llama sus maltrechos o\u00eddos\u00a0 que nunca se enteran de nada. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>3-Tambi\u00e9n le ha dicho que ni se le ocurra dejarse acunar por las olas de ese mar que quiere tanto, pues la humedad y la sal hacen mal a los huesos envejecidos de climaterio y arruga a\u00fan m\u00e1s la piel que luce. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>4-Que no coma aquello que tanto le gusta, pues podr\u00eda ensanchar enormemente y desbaratar a\u00fan m\u00e1s la flacidez de la masa muscular que dice, ostenta.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>5-Que evite en lo posible, el olor suave de las s\u00e1banas reci\u00e9n planchadas, puede provocarle un ligero desmayo t\u00f3xico y so\u00f1ar lo que no debe. Que tenga con esto \u00faltimo mucho cuidado.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Y sobre todo y ante todo, que no comente la prescripci\u00f3n galena con nadie en absoluto so pena de desbaratar el tratamiento. Si fuese as\u00ed, dejar\u00eda de interesarse por su salud y nadie mejor que \u00e9l, para saber qu\u00e9 clase de enfermedad arrastra desde hace a\u00f1os.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mis\u00e1ntropo y fr\u00edo, este \u00faltimo consejo lo ha recalcado amenazante e irritado, y mir\u00e1ndola a los ojos fijamente, ha acabado con un:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u2026<em>Por el bien de los dos\u2026<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Diana, amparada s\u00f3lo por el des\u00e9rtico pasillo del edificio, sigue oy\u00e9ndole como un eco, mientras se aleja entre sollozos con el abrigo medio puesto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 <em>\u00a1Y no llores Diana! \u00a1No me llores! Todo es por tu bien<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Diana es mi amiga desde hace a\u00f1os. \u00daltimamente me he convertido en su pa\u00f1o de l\u00e1grimas dispuesta en cualquier momento a consolarla, he aguantado estoicamente sus hosquedades y su mal humor. Un d\u00eda en el que yo estaba calada hasta el coraz\u00f3n y empapada de l\u00e1grimas ajenas me dije \u00a1basta!, sal\u00ed corriendo y me escurr\u00ed como un perro reci\u00e9n ba\u00f1ado sacudiendo mi cabeza hasta la \u00faltima gota.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me tumb\u00e9 sobre la hierba reci\u00e9n cortada de un parque cercano y me dej\u00e9 ventilar abrazada por el sol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La avis\u00e9, la avis\u00e9 cientos de veces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014No debes unirte a ese ce\u00f1udo estudiante de medicina. Olv\u00eddalo, no le hagas caso, creo que no te ama como debe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero ella, mi amiga, jam\u00e1s me oy\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo no puedo abandonarla. La quiero; la quiero tanto que no puedo dejarla con un: \u201cYa te lo dije\u201d enganchado de mis labios, por eso esta tarde me la he llevado conmigo y la he escuchado de nuevo, en el lugar del parque en el que yo me sacudo de ella tantas veces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el camino intento hacerle entender que se est\u00e1 envenenando con esas medicinas, que deje de compr\u00e1rselas al camello que duerme con ella y se las entrega a domicilio todos los d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No s\u00e9 si me escucha pues ella est\u00e1 callada y pensativa mientras yo le aconsejo desde la ignorancia. De pronto a nuestro lado aparece una mujer vestida con un impermeable negro a pesar de que el d\u00eda ha amanecido espl\u00e9ndido, se cruza por delante de nosotras y con el dedo se\u00f1alando hacia el suelo y dirigi\u00e9ndose a Diana le dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00a1Oiga!, se le han ca\u00eddo dos l\u00e1grimas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi amiga con una sonrisa apenas perceptible le ha contestado:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 No se preocupe, no las necesito, tengo m\u00e1s\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mujer de negro se queda mir\u00e1ndonos mientras nosotras dos, seguimos nuestro camino. Diana contin\u00faa entre hipidos narrando lo que he o\u00eddo tantas veces, pero un impulso me lleva a girar el cuello y observo como la mujer de negro pisotea el lugar exacto en el que hab\u00eda se\u00f1alado el llanto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, cada vez que Diana y yo paseamos juntas y escucho sus quejas en silencio, estoy pendiente, vigilante de las gotas saladas que ruedan por sus mejillas, enjug\u00e1ndoselas con mis propias manos, sintiendo que es lo \u00fanico que puedo hacer para ayudarla, para ayudarme; as\u00ed evito que caigan a la tierra, y si eso ocurre, las piso, las apago, las sofoco hasta extinguirlas con mi zapato, pues tengo que evitar a toda costa que el viento las arrastre hasta mi pecho, que se alojen en mi coraz\u00f3n y que se adhieran para siempre a mis ojos tristes de payasa enamorada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cre\u00ed que estaba inmunizada, pero tengo que volver a vacunarme de nuevo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2014D\u00e9jate llevar y vente conmigo, escap\u00e9monos juntos\u2014le dijo\u2014 No te lo pienses tanto, eres mi emperatriz, mi reina. 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